La Europa Social puede afrontar la globalización, afirma un nuevo estudio de la UE
Las conclusiones del estudio serán objeto de debate en una conferencia de alto nivel que tendrá lugar el 16 de abril en Bruselas y en la que se abordarán las repercusiones sociales de la globalización y la manera de hacer de ella una oportunidad para la Unión Europea.
En palabras de Vladimír Špidla, Comisario de la UE responsable de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades: «Para muchos europeos, la globalización es una fuente de preocupación. Les inquieta lo que pueda pasar con sus empleos y pensiones. Pero un modelo social sólido y una posición fuerte en la economía global no tienen por qué ser incompatibles; es más, han de ir emparejados. Si somos capaces de prepararnos, de invertir y de adaptarnos, todos podremos sacar provecho de la globalización, que dejará de ser un juego en el que lo que unos ganan, otros lo pierden».
Según recientes sondeos de opinión del Eurobarómetro (mayo de 2006), el 47 % de los europeos considera que la globalización constituye una amenaza para el empleo y las empresas de su país (frente a un 37 % que la percibe como una buena oportunidad para las empresas). El nuevo estudio —Is social Europe fit for globalisation? (¿Está la Europa social preparada para la globalización?) — sostiene que estos temores son en gran medida infundados. Algunas de las economías más prósperas del norte de Europa pueden presumir de altas tasas de de empleo y una desigualdad en la distribución de la renta mucho menor que otras partes del mundo, al tiempo que mantienen un sector público robusto y eficaz.
Tampoco está probado, afirma el estudio, que la globalización haya supuesto un deterioro del Estado del bienestar. En la UE, el gasto en protección social como porcentaje del PIB no ha registrado grandes cambios en los dos últimos decenios y se mantiene en torno al 27 o 28 % desde principios de los años noventa. Del mismo modo, los datos muestran que seguimos avanzando hacia objetivos sociales que suscitan un amplio respaldo, como la reducción de los desequilibrios en el salario y la ocupación por razón de género, que, con todo, siguen siendo importantes (en 2005, la diferencia retributiva entre mujeres y hombres en la UE era aún del 15 %). Lo que determina unos buenos resultados competitivos no es tanto, pues, la oferta de asistencia social como la forma en que se utiliza.
El estudio también reconoce la necesidad de modernizar las políticas sociales y de invertir en recursos humanos para que la UE pueda aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece la globalización. Para que la UE y sus Estados miembros puedan tomar este rumbo deberán aprestar toda una serie de respuestas políticas, en particular: dotar a la economía de los medios necesarios para garantizar su competitividad, lo que requerirá inversión en actividades de futuro y ajustes para poder hacer frente al cambio climático, el envejecimiento de la población y las nuevas fuentes de competencia; atemperar los ajustes, teniendo en cuenta en todo momento que la globalización impondrá cambios económicos y sociales que tendrán un coste y requerirán una reasignación de los recursos; mejorar la gobernanza socioeconómica a fin de facilitar estos cambios, procurando en todo momento una acción coordinada de la UE y los Estados miembros.
El estudio y sus implicaciones políticas se van a debatir en una conferencia de alto nivel que tendrá lugar el 16 de abril en Bruselas. Este acto congregará a los principales actores implicados —responsables políticos nacionales y europeos, líderes de organizaciones internacionales y representantes de la sociedad civil— en un debate abierto en el que se tratará de determinar cómo podemos comprender y explicar la globalización y convertirla en una oportunidad para la Unión Europea.
Más información
El estudio, un resumen del mismo y el programa de la conferencia pueden consultarse en:
http://ec.europa.eu/employment_social/spsi/simglobe_en.htm
By amendiboure @ 10:27 :: 186 Views