Un total de 277 jóvenes de los 305 que han pasado por el Centro de Iniciación Profesional de Ermua-Mallabia desde 2002 están plenamente integrados en el mercado laboral. Llega, por tanto, a casi un 91% el alumnado de este centro el que ha conseguido la inserción social y laboral.
Las enseñanzas del CIP están dirigidas a jóvenes de entre 16 y 21 años que no han alcanzado los objetivos mínimos de la enseñanza reglada y desean optar por la Formación Profesional.
Este centro ofrece tres especialidades frente a las cuatro de anteriores cursos. Mantiene las del año pasado excepto las de auxiliar de comercio y hostelería.
Imparte cualificación profesional de auxiliar de peluquería y seguirá dando clases de operario de calderería y de mecánico industrial. Ambas disciplinas se imparten a chicas y chicos. En los cursos se facilita también la obtención del título de la ESO. Cada especialidad dura dos cursos.
Cada clase cuenta con 12 jóvenes y tiene preferencia el alumnado residente en Ermua y Mallabia. Los cursos se prolongan de septiembre a junio y se ofrecen en horario de mañana, de 8 a 14 horas. Son totalmente gratuitos, incluyendo el transporte para el traslado al centro, que se encuentra en Mallabia.
Los responsables de este servicio tienen en cuenta cada año las especialidades que mayor demanda tienen en el mercado de trabajo y las incluyen dentro de sus enseñanzas.
Según el último sondeo realizado por el Gobierno vasco en este centro en años anteriores, un 76% del alumnado conseguía seguir estudiando o lograba un empleo después de su paso por él.
Ahora el porcentaje se eleva al 91%. En 2005, de 30 jóvenes que cursaron sus estudios, 23 se colocaron o siguieron estudiando.
El principal objetivo del CIP es el de formar a jóvenes que no cuajan en la enseñanza reglada para orientarlos al mundo laboral o a que vuelvan a los ciclos formativos reglados.
El 40% vuelve a estudiar
Además el 80% del alumnado que se presentó a la Prueba de Acceso a grado medio de Formación Profesional aprobó los exámenes.
Esta prueba, dirigida jóvenes que no han obtenido el graduado escolar les posibilita seguir estudiando y especializarse como técnicos medios en algún módulo profesional.
En el curso 2004-2005, que fue cuando se realizó el estudio, se constató que un 40%, casi la mitad del alumnado, volvió a estudiar en la enseñanza reglada. Los resultados también varían según las disciplinas en las que se formaron estos jóvenes.
En calderería, el 60% de los estudiantes consiguió un trabajo y el 30% volvió a cursar estudios. En la especialidad de mecánico industrial, el número de quienes decidieron seguir con la enseñanza reglada es mayor.
Continuaron un 50% del total de estudiantes y consiguieron un empleo otro 33%.
By amendiboure @ 18:37 :: 117 Views